La Hipótesis del Rayo

Alberto Rojo

Es posible que caiga un rayo en un avión? La respuesta es sí. Hay
registros de accidentes aéreos en los que un rayo haya sido la causa?
Sí. Es frecuente? No. Fue un rayo la causa del accidente del vuelo de
Air France? Por ahora no se sabe, pero la hipótesis del rayo no es
descartable.

Esta mañana lo consulté con Mark Uman, experto de la Universidad de
Florida, autor de varios trabajos sobre rayos que caen en aviones. Su
visión me pareció elocuente:  se sospecha una falla eléctrica y, como
el 330 de Air France es un ""Fly by Wire" --el piloto controla todos
los instrumentos a través de una computadora-- una falla de
instrumental puede ser trágica.

El avión es un objeto metálico que puede cargarse eléctricamente por
fricción con el aire, del mismo que un globo de cumpleaños puede
cargarse al frotarlo con un pañuelo. Las nubes a su vez están cargadas
eléctricamente y, si se dan las circunstancias, puede formarse un
"cable" en el aire (el rayo) a través del cual la carga eléctrica
circula entre el avión y la nube.

En general no hay daño para los pasajeros ya que, como el avión es metálico,

la corriente circula por su exterior. (Por el mismo motivo, uno está a salvo dentro
del auto durante una tormenta eléctrica.) Sin embargo puede ocurrir que los
instrumentos electrónicos se dañen y, en casos excepcionales, las consecuencias
pueden ser catastróficas.

La probabilidad  de que eso ocurra es muy baja, comparable a la de
que caiga un rayo en un edificio u objeto de tamaño parecido en la
superficie de la tierra.

Los estudios de investigación en este tema no se centran en si es
posible o no que caiga un rayo, sino en el detalle de cómo ocurre.
Por ejemplo, en la década de los ochenta se clarificó que el rayo se
inicia en el avión y no, como se pensaba hasta entonces, que el avión
interceptaba una descarga que ya estaba ocurriendo.

Estos trabajos citan cientos de casos de descargas eléctricas en
aviones comerciales, la mayoría inconsecuentes. Además, muchos de estos

resultados se obtuvieron volando a propósito aviones de investigación hacia las

zonas de tormenta.

Los casos más catastróficos son el Boeing 707 de Pan American World el
8 de diciembre de 1963: noventa y nueve testigos declararon haber
visto una descarga en una nube en el momento en el que el avión se
prendió fuego. Murieron 73 pasajeros y 8 tripulantes.  Luego se vió
que los tanques de combustible habían explotado y que el ala izquierda
 tenía marcas de rayo.

Una situación similar se dió en Boeing 747 de la Imperial Iranian Air Force
 el  9 de mayo de 1976, al que le pegó un rayo cerca de Madrid. En
ambos casos las investigaciones posteriores mostraron que el accidente
se debía a una convergencia de circunstancias, cada una de ellas muy
improbables.

Y en noviembre de 1969, al Apolo 12 se le cortó la luz por siete
segundos debido a un rayo que le pegó instantes después de despegar.

Los aviones tienen sistemas de protección cada vez más sofisticados, y
están cada vez más a salvo de este tipo de accidentes, pero la
seguridad nunca es absoluta.