Alberto Rojo
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¿Milagro o casualidad en la NBA?

2012 · Columna «El Desmitificador», TN

Jeremy Lin es el nuevo fenómeno de la NBA. El mundo del básquet solo habla de él, de su precisión, de su creatividad y de su espíritu de equipo.

Además de sus jugadas, me llamaron la atención sus declaraciones religiosas : “Si te fijás en mi historia, donde sea que uno mire, en todo lugar están las huellas de Dios, ahí donde ocurrieron cosas que estaban fuera de mi control”.

“Podrás llamarle coincidencia”, prosigue Lin, “pero en definitiva hay 20, 30 cosas que tenían que combinarse y ocurrir en el momento justo para que yo esté aquí. Eso es lo que yo llamo un milagro “.

Perdón Jeremy, pero aquí no hay milagro . El mundo tiene tantas opciones que, en algún momento, a alguien le toca una combinación de circunstancias favorables como la que te tocó a vos.

Para ejemplificarlo, supongamos que un domingo recibís un e-mail de un consultor financiero que predice el Merval y a modo de promoción te regala un “Mañana va a subir”. Y ese lunes, el mercado sube. “Le pegó de pura suerte”, decís, y borrás el mensaje.El domingo siguiente, el e-mail se repite, pero ahora vaticina: “Mañana va a bajar”. Y el lunes el mercado baja. Con el mismo argumento que la primera vez, eliminás el mensaje. Así, los e-mails se repiten de domingo en domingo y las predicciones resultan ser correctas. Entonces deducís: “Este tipo sabe . Sería un milagro que acierte por azar tantas veces seguidas”. ¿Estás en lo cierto?Digamos que el consultor tiene una lista de 2000 direcciones de e-mail y las divide en dos grupos de 1000. A un grupo le dice que el mercado va a subir y al otro, que va a bajar. Lógicamente, una de las predicciones será la correcta, a menos que el mercado se mantenga igual (algo improbable). El domingo siguiente repite el mismo procedimiento con el grupo al que envió el pronóstico acertado, y así se queda con 500 pronósticos correctos. El siguiente domingo los reduce a 250, hasta llegar a un grupo de 125 direcciones que recibieron cuatro “predicciones” correctas. En ese grupo estás vos. Los demás no “evolucionaron” por la combinación de azar y se olvidaron del tema.¿Milagro? No. Coincidencia inevitable del azar .

Texto recuperado del sitio original de Alberto Rojo, publicado en la columna «El Desmitificador» (TN).

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